Resulta vomitivo oír hablar de este tema tanto a políticos de izquierda como a políticos de derechas. En mayor o menor medida, todos escurren el bulto y tratan de salirse por la tangente de la forma más airosa posible.
Sin embargo, lo que ya es evidente es que el Estado de las Autonomías ha sido un fracaso. Además de ser uno de los factores más importantes que nos ha llevado a esta profunda crisis económica, no es menos cierto que con las Autonomías se han creado importantes problemas y desigualdades entre los españoles de unas regiones y de otras. ¿A qué esperamos entonces para reformarlo?
Los partidos de izquierda son los que no quieren oír hablar de este tema, y entre los de derechas, sobre todo en el Partido Popular, existe a mi juicio un profundo complejo a que los califiquen de fachas o reaccionarios.
Como parece difícil que dentro del Congreso de los Diputados se cuente con la mayoría suficiente para plantear una reforma de este calado, lo más acertado sería convocar al pueblo mediante un referéndum vinculante: ¿SUPRIMIMOS LAS COMUNIDADES AUTÓNOMAS, SÍ O NO? Muchos creemos que saldría que sí.