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17 mayo 2024

Gobierno de inútiles en España y en Europa

Da asco oír hablar y ver actuar a los políticos que sufrimos en España y en Europa.

Los de España, de un escasísimo nivel cultural y con una escasez de moralidad impresionante.

Por lo que se ve, el político actual no sabe lo que es ser político o no quiere saberlo. El auténtico político tiene que ser un servidor del pueblo, servidor de los ciudadanos a los que representa, dejarse la piel para mejorar la situación de sus conciudadanos.

Observamos, no obstante, que la inmensa mayoría de los políticos que padecemos no se dedican a ese loable menester, sino que se pasan el tiempo atacándose unos a otros y tratando de sacar beneficio personal de cualquier sitio que pueden. El bienestar del ciudadano les trae al fresco.

La labor del político tiene que estar guiada por la lógica y el sentido común, cosas ambas que están totalmente ausentes.

Las leyes tienen que ser justas, de lo contrario, no son leyes, son basura legislativa contra la que hay que rebelarse.

Los jueces tienen que ser verdaderamente independientes. No pueden ser elegidos más que de entre los jueces. Los políticos no tienen que nombrar ningún juez. No podremos decir que existe la división de poderes hasta que esto no sea así. Hoy en día, en España no existe la división de poderes, ni antes de 1985 ni después de ese año.

Y ¿qué decir de los cantamañanas de la Unión Europea?

Un ejemplo solamente para ilustrar la estupidez de Europa: la Ley de Restauración de la Naturaleza.

Hay que ser borrico en grado superlativo para haber parido una norma así. Si hay que restaurar la naturaleza, habrá que hacerlo al completo, no sólo dejando los cauces de los ríos libres de presas y embalses. Habrá que repoblar los antiguos bosques, habrá que destruir todas las ciudades y arrasar con toda creación humana sobre la superficie terrestre y así conseguir que la tierra vuela a estar como en el Pleistoceno, período de la era cuaternaria en el que todavía no había aparecido el ser humano en la Tierra.